Titanio: El elemento de las naves espaciales

Titanio: El elemento de las naves espaciales

El símbolo del elemento químico es Ti, su número atómico el 22. Como metal, es más duro que muchas formas de acero. Es de baja transición, gran dureza y poca densidad. Es resistente a la corrosión del agua marina, regia y al cloro. Además, tolera altas temperaturas, esto lo hace apropiado para la construcción de motores de aviones, helicópteros y- en aleaciones con aluminio y magnesio- las naves espaciales. 

Un poco de historia 

El Titanio fue descubierto por dos químicos casi de manera simultánea.

En 1971  William Gregor paseaba por un río en Gran Bretaña. Le llamó la atención que la arena era de color negro y  era atraída a magnetos. Comenzó a estudiarla, extrajo hierro y su residuo era un polvo de óxido, el titanio.

Por su parte, en 1795 Martin Heinrich Klaproth venía trabajando con extrañas rocas.  Las sometía a soluciones ácidas para la precipitación de un óxido. Así, dio con el metal y lo nombró titanio en alusión a los titanes, esas poderosas deidades de la mitología griega que habrían gobernado el mundo durante la Edad de Oro. 

La abundancia en la tierra

La abundancia en la tierra

Hay gran cantidad de titanio en el planeta tierra. Se encuentra en la mayoría de rocas ígneas y sedimentarias, también en diversas formas de vida y cuerpos de agua natural.

Aparece principalmente en los minerales ilmenita, perovskita, anatasa, brookita, rutilo y titanita. Y más allá de nuestro planeta, también se detectó en meteoritos, estrellas tipo M y en el Sol.

En el año 2011 se produjeron más de 180.000 toneladas de escoria de metal de titanio. China ocupó el primer lugar con 60.000t, en segundo lugar Japón con 56.000 t  y en tercer lugar Rusia con 40.000 t. 

Para qué sirve 

El titanio es un elemento versátil y tiene muchos usos en nuestra vida cotidiana. 

Uno de ellos es para la pasta dental. Al convertirse en óxido de titanio se usa para dar el color blanco tanto al dentífrico, como a algunos papeles, pinturas y plásticos. 

Se usa para fabricar raquetas de tenis, cañas de pescar, palos de golf, cuadros de bicicletas, ordenadores y hasta piercings. 

Tiene muchas aplicaciones en temas esenciales de la cultura actual. Sin embargo, una de las más relevantes es el uso que se le da en la ingeniería espacial. Desde los años 60 la aleación de titanio reemplazó al acero en algunos aviones y se utilizó en piezas clave del fuselaje central.  En los 70 se usó en gran parte de los aviones civiles. Un ejemplo es el Boeing 747 en cuyo peso total el 28% corresponde a este metal.   

En un vuelo las tensiones y velocidad provocan altas temperaturas. Como el titanio es resistente y liviano es adecuado para estas exigencias.  Por todo esto, se usa para construir aviones, helicópteros, cohetes y naves espaciales. La Sputnik, el módulo lunar, la nave espacial tripulada y el transbordador espacial tienen aleaciones de titanio. 

Es un metal esencial para los avances tecnológicos de nuestra cultura. 

Características generales

  • Por su configuración es un metal de transición
  • Su punto de fusión está en 1668 grados centígrados
  • Es de color plateado grisáceo
  • Su densidad es de 4’ 54 g/cm3
  • Es un metal paramagnético, es decir que no se imanta
  • Es resistente a la corrosión
  • Es refractario
  • Tiene un bajo nivel de toxicidad
  • Es polivalente a la hora de fundirse, soldarse o forjarse

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *